Prensa

Comunicados · 21 de febrero de 2018

Profunda tristeza, otra Abuela que se va sin abrazar a su nieto o nieta

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Nuestro adiós a Teresa Boaglio de Frías, cuya lucha continuaremos junto a su familia.

  • <p>Busca a su nieta/o que debió nacer en&nbsp;

julio - agosto de 1978 durante el cautiverio de su nuera.</p>

    Busca a su nieta/o que debió nacer en  julio - agosto de 1978 durante el cautiverio de su nuera.

    Fuente: Abuelas
 

Teresa Boaglio trabajó desde niña. Era la mayor de ocho hermanos en una familia descendiente de italianos. En 1946 se casó y dos años después nació su hijo Pedro Arturo Frías.

Pedro, de joven, se fue a estudiar y trabajar a Azul, provincia de Buenos Aires. Allí, con una compañera anterior, tuvo a Natalia, su primera hija. Luego formó pareja con María Segunda Casado. Ambos militaron en la JP y en la organización Montoneros.

En 1977 nació el primer hijo de la pareja, Mario, que era tan sólo un bebé cuando Pedro y Segunda fueron secuestrados el 23 de junio de 1978 en su casa de Villa Tesei, zona oeste del Gran Buenos Aires. Ella estaba embarazada de siete a ocho meses.

Desde entonces, Teresa y los suyos salieron a buscar respuestas sobre sus seres queridos y así, como tantas otras familias violentadas y diezmadas por la última dictadura cívico-militar, también apostaron a la búsqueda colectiva a través de Abuelas de Plaza de Mayo.

Vemos con tristeza que cada vez más Abuelas se van sin abrazar a su nieto o nieta. Teresa Boaglio de Frías es una de ellas. Partió sin saber nada sobre su hijo y su nuera, que siguen desaparecidos, ni tampoco sobre su nieto/a, que debió nacer entre julio y agosto de 1978 y que hoy es un hombre o mujer de casi 40 años con su identidad robada.

Acompañamos en el dolor a la familia de Teresa en este duro momento, en especial a su nieto Mario, nuestro querido “Pichi”, quien seguirá buscando a su hermano o hermana, como hizo desde siempre. Por Teresa y por todas las que ya no están, hasta que nos den las fuerzas, seguiremos luchando.

Seguir Leyendo