Prensa

Noticias · 20 de marzo de 2002

Otra localización de un chico desaparecido

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

La madre uruguaya Sara Méndez, víctima de las dictaduras argentina y uruguaya, ha encontrado después de 26 años de búsqueda a su hijo secuestrado cuando tenía sólo 20 días de vida y que le fuera arrebatado de sus brazos.

 

Simón Riquelo es una de las centenares de víctimas infantiles que fueron condenados por los militares y civiles cómplices de vivir con nombre y familias falsas, a no conocer su historia y su familia, a ser un esclavo y rehén en el Siglo XXI.

Pero toda acción infame se ve desarmada por la fuerza del amor y la perseverancia. Sara, presa política en su país hasta el año 1981, cuando recuperó su libertad se conecto con Abuelas de Plaza de Mayo para comenzar justos la búsqueda del niño.

Desde entonces nuestra Institución sumó su denuncia a tantas otras que habíamos recibido y en varias oportunidades creímos estar en una pista cierta para el encuentro de Simón, lamentablemente sin éxito.

En 1986 Sara y su esposo Mauricio Gatti recibieron información acerca de un niño que podría ser su hijo. Mauricio falleció al poco tiempo, Sara con las fuertes evidencias se abocó durante 15 años a tratar de probar el parentesco.

Abuelas de Plaza de Mayo entonces consideramos como un hecho contundente las seguridades de sus padres por lo que no alimentamos la continuidad de la búsqueda.

En el año 2001 recién su pudieron realizar los análisis inmunogenéticos del joven los que arrojaron resultado negativo. Ante tan lamentable decepción comenzamos nuevamente la búsqueda de Simón en Argentina. Ya habíamos localizado más de 70 chicos y a nuestra labor experimentada se sumó la voluntad de la Comisión por la Paz creada en el Uruguay para hechar luz sobre las desapariciones de sus ciudadanos.

La búsqueda individual de Sara resultó exitosa a corto plazo pero desconocemos los procedimientos y las informaciones que lo hicieron posible.

Festejamos con enorme alegría el encuentro del chico 73 y deseamos que recupere todos sus derechos conculcados sobre la base de la Verdad y la Justicia.

Reafirmamos nuestro trabajo grupal y en conjunto con la sociedad que nos ha permitido acumular en estos 25 años logros científicos, jurídicos y psicológicos que garantizan el respeto a la intimidad y los tiempos de los chicos anteponiéndolo al dolor y la ansiedad que como abuelas sentimos y que nos expone a morir sin conocerlos.

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