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Noticias · 22 de agosto de 2019

Estela en Guatemala: “Tenemos que unirnos para ayudarnos entre nosotros”

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

La presidenta de Abuelas visitó el país centroamericano para hacer conocer la búsqueda de los nietos y respaldar a los familiares de desaparecidos de la guerra civil.

Se calcula que la guerra civil en Guatemala –que terminó formalmente en 1996– dejó unos 200.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 100.000 desplazados. Fue un genocidio que se extendió por más de 30 años: secuestros, masacres, crisis humanitaria y secuelas de todo tipo.

Hasta allí llegó la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto, quien durante su visita de cuatro días se reunió con organizaciones de derechos humanos, sociales y estudiantiles y llevó su apoyo para que el Estado del país latinoamericano cumpla con la obligación de reparar a los familiares de los desaparecidos.

Además, junto con activistas locales, reclamó que se apruebe un proyecto de ley para crear una comisión de búsqueda de miles de desaparecidos. “Al Estado, a las autoridades, a los que tienen el poder que les dio el pueblo: el poder que les dio el pueblo no es para hacer lo que quieren sino lo que deben”, dijo al demandar la sanción de la iniciativa.

Acompañada por miembros del Grupo de Trabajo contra la Desaparición Forzada en Guatemala, participó de una conferencia de prensa titulada “Argentina y Guatemala Unidos por la Búsqueda y el Reencuentro” y en ese marco sumó su voz para pedir por la ley.

En otra de sus actividades, la titular de Abuelas compartió su experiencia de lucha con familiares de niñez desaparecida durante el conflicto armado interno. El 7 de agosto, la comunidad Tinamit Ajaw –Pueblo de Dios– del municipio de San Martín Jilotepeque, fue el escenario del emotivo encuentro entre las familias y Estela, quien expresó: “Compartimos luchas y nos damos fuerzas para no abandonar la necesidad de conocer la verdad”, y agregó que se debe hacer memoria y continuar la lucha por alcanzar la justicia.

“Las Abuelas trabajamos para que el mundo se entere de lo que ocurrió en Argentina y América Latina, un continente oprimido y que necesita que las personas se fundan en hermandad para ayudarse”, dijo Estela.

“Estoy muy agradecida de la invitación a venir. Es la segunda vez que vengo a Guatemala. Hace muchos años atrás como presidenta de una institución en favor de la infancia y estuvimos en un convento trabajando con compañeros de otros países de Latinoamérica. Vengo de Argentina, muy lejos de acá pero muy cerca porque hace 42 años que estoy luchando por algo que padecimos no sólo los argentinos sino todo Latinoamérica, que ha sido víctima de dictaduras y gobiernos asesinos que mataron a sus pueblos, les quitaron su felicidad y la posibilidad de vivir en paz”.

“Es una gran alegría llegar hasta este lugar, Pueblo de Dios, invitada por la Cruz Roja Internacional y por el grupo que se ocupa de la atención psicológica y del reencuentro de los niños perdidos durante la guerra para que se encuentren con sus familias. Vengo acá a contar la historia de Abuelas de Plaza de Mayo y unir nuestras luchas en lo que podamos ser útiles, ayudarnos, compartirlas, entenderlos, darnos fuerzas unos con otros para no abandonar esta necesidad que en la Argentina tenemos tres palabras claves, Verdad, Memoria y Justicia, son tres cosas necesarias, saber la verdad, no olvidar, y que la justicia haga lo suyo con los asesinos, los secuestradores, los torturadores”, agregó.

“Guatemala tiene una historia muy larga, muy compleja, muy dura, sobre todo para sus pueblos originarios, porque los desprecian y han masacrado mucha gente, pero tienen lucha todavía, tienen fuerza. Latinoamérica ha sido un continente devastado, oprimido, tenemos que unirnos en la hermandad para ayudarnos entre nosotros. He viajado mucho por la región menos en Nicaragua porque no se dio, y allí hemos compartido luchas y esperanzas, y aquí he pasado un momento muy grato, he compartido con esta maravillosa y buena gente y les he dejado el mensaje de que pueden contar con las Abuelas para todo lo que necesiten de ahora en adelante”, concluyó.

El encuentro fue posible por la coordinación de la Liga Guatemalteca de Higiene Mental con el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja. A lo largo de su estadía, Estela junto con su hija Claudia Carlotto, directora de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), mantuvo diversas reuniones institucionales.

La visita de Estela no pasó desapercibida para la prensa. La periodista y militante feminista Silvia Trujillo, desde su columna en el portal Plaza Pública, opinó: “Las Abuelas tienen hoy más de 80 años y no claudican en su lucha. Siguen trabajando guiadas por la esperanza de encontrar a sus nietos y nietas. Porque aún hay sillas vacías y portarretratos sin fotos. Porque aún hay gente que camina por ahí sin encontrarse. Y ya que comprendieron que no van sólo tras los suyos, sino que son Abuelas de todos los nietos, vienen a Guatemala a compartir la esperanza con hijas, nietos y familiares de desaparecidos, pues aquí como allá hay innumerables historias que contar, que compartir, que seguir reivindicando”.

Cabe señalar que en Guatemala, en el marco del proyecto Reencuentros, que busca a los niños desaparecidos por el conflicto armado interno, se han producido cerca de 500 encuentros de familiares que han retomado sus lazos y que comenzaron a contar nuevamente su historia colectiva. Hay mucho que compartir. La historia de América latina nos los recuerda a cada instante.

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