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Noticias · 08 de febrero de 2001

Encuentro del joven Rodolfo Pérez Roisinblit bebé nacido en la ESMA

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Se trata del hijo de José Manuel Pérez Rojo y Patricia Julia Roisinblit, secuestrados el día 6 de octubre de 1978 cuando Patricia cursaba 8 meses de embarazo.

 

La Historia

El día 6 de octubre de 1978, siendo aproximadamente las 17 horas, José Manuel Pérez Rojo, argentino de 25 años de edad, Documento Único de Identidad 10.795.592, que se hallaba en su comercio de la calle Santa Fe 2162, local 35 de la localidad de Martínez, Provincia de Buenos Aires, fue detenido por personas fuertemente armadas que se identificaron como de "Defraudación y estafa". Ese comercio se encontraba en una galería donde todos los locales tenían paredes de vidrio por lo que la detención fue hecha a la vista de los propietarios de los demás locales.

De allí se dirigieron al domicilio particular de Pérez Rojo, donde se hallaba su esposa Patricia Julia Roisinblit y la hijita de ambos Mariana, de 15 meses de edad. Ambas fueron sacadas de la casa y algunas horas mas tarde la pequeña Mariana fue entregada a familiares paternos por personas que viajaban en un patrullero y que se identificaron como de "coordinación federal".

Patricia estaba, en el momento de su detención, en el octavo mes de gestación, con fecha probable de parto entre el 25 de noviembre y el 5 de diciembre de 1978 y próxima a graduarse como médica en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires.


La búsqueda

La búsqueda incansable de las familias y la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo permitió reconstruir parte de la historia vivida por Patricia durante su cautiverio. A ello se sumó el invalorable testimonio de quienes compartieron el secuestro y que luego de ser liberadas denunciaron lo vivido.

En noviembre de 1978, Patricia fue trasladada a la ESMA. Intervino en el traslado Carlos Orlando Generoso, "Fragote", del Servicio Penitenciario, miembro de los grupos de tareas de la ESMA y del Vesubio. En octubre, Generoso había interrogado a Amalia María Larralde, detenida en la ESMA, sobre las actividades de José y Patricia, compañeros suyos de militancia. Generoso le había dicho que habían sido secuestrados por un grupo conjunto de Aeronáutica y Ejército, que Patricia estaba embarazada casi a término y que sería trasladada a la ESMA para el parto. Cuando esto ocurrió, Patricia fue ubicada en un cuarto de reducidas dimensiones y casi sin ventilación en el tercer piso del Casino de Oficiales, bajo el rellano de una escalera. Generoso llevó a Amalia Larralde a ver a Patricia, quien se encontraba en buen estado físico, pero tenía mucho miedo, tristeza y ansiedad. Ambas pidieron a Generoso que permitiera que Amalia Larralde la acompañara en el parto, lo que por su condición de enfermera sería justificable. También las detenidas Miriam Lewin y Nilda Noemí Actis Goretta pudieron visitarla cuando se encontraba en este cuartito.

En la madrugada del 15 de noviembre, Patricia comenzó a sufrir contracciones. Fue bajada a la enfermería situada en el subsuelo del edificio, donde se había improvisado una camilla con unas mesas. A partir de entonces, la acompañó la detenida Sara Solarz de Osatinsky. Se encontraba presente el Dr. Jorge Luis Magnacco, ginecólogo del Hospital Naval. En horas de la mañana, fue bajada a la enfermería Amalia Larralde, quien, por indicación de Magnacco, le puso el goteo a Patricia. El parto se produjo en forma normal alrededor del mediodía, asistido por Magnacco auxiliado por Sara Osatinsky y Amalia Larralde. Nació un varón de peso y dimensión normales al que Patricia llamó Rodolfo Fernando. Antes de que Magnacco cortara el cordón umbilical, Patricia le pidió que le pusieran a su hijo sobre el pecho, cosa que le fue concedida. Magnacco le dijo que se había portado muy bien, a lo que Patricia contestó que en el parto anterior se había portado mejor. Miriam Lewin pudo ingresar en la enfermería inmediatamente después del nacimiento, viendo a Patricia y al niño que estaba siendo aseado.

En los días siguientes, Amalia Larralde y Nilda Actis Goretta fueron designadas para ocuparse de la atención de Patricia y su hijo (Amalia Larralde formuló el pedido de ocuparse de ellos a Generoso y a Magnacco, quienes obtuvieron la autorización del entonces Capitán de Corbeta Jorge Eduardo Acosta, mientras que Nilda Actis Goretta recibió tal indicación de parte del marino Raúl Scheller). Magnacco continuó supervisándola y la apuraba para que se moviera y caminara ya que tenía que volver al lugar de donde venía. Permaneció allí alrededor de cuatro días, amamantando al bebé que siguió su desarrollo normal. Una mañana, en presencia de Amalia Larralde, fue sacada del sótano, con su niño en brazos y su bolso de ropa, presuntamente con destino al centro clandestino de detención de origen. La noche anterior a su traslado, Acosta llamó a Amalia Larralde y le dijo que olvidara todo lo que había visto en relación a Patricia. Ante los pedidos de las detenidas de que Patricia permaneciera en la ESMA, donde había esperanzas de sobrevivir, los marinos respondieron siempre que "no dependía de ellos". La misma respuesta recibió Patricia cuando pidió inscribir el nacimiento de su hijo.

Durante su cautiverio en la ESMA, Patricia relató a sus compañeras que ella y José habían sido secuestrados por la Fuerza Aérea, que se encontraban detenidos en una casa situada en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires donde no habían visto ni escuchado a otros detenidos. Patricia se refería a este lugar como "el pozo", denominación común de las casas operativas de la Fuerza Aérea. Patricia, hasta su traslado a la ESMA no había sido torturada e incluso se le permitió algunas veces dar unas vueltas con los ojos vendados en lo que sería un jardín de esa casa. Le daban esperanzas de salir, la agredían, la amenazaban con torturarla luego del parto. Ella ocupaba una habitación en la que había una escalera que bajaba a otro cuarto donde estaba José. Patricia permanecía atada a la pata de un escritorio y en la puerta de la habitación había siempre un guardia. José sí había sido torturado (picana eléctrica, golpes, pentotal, colgado). Varias veces lo llevaron a otro lugar para interrogarlo, de donde volvía muy torturado. El oficial que se ocupaba de ellos en ese centro clandestino de detención, el que había torturado a José, era un agente de Inteligencia apodado "Gringo". Este "Gringo" había interrogado en la ESMA a Amalia Larralde, quien lo describió como alto, flaco, rubio, de ojos verdosos, con las líneas de la cara muy marcadas.

En abril del 2000 se recibieron denuncias que informaban que Francisco Gómez, personal civil de la Fuerza Aérea, y su esposa, Teodora Jofré, se habían apropiado de un niño nacido en cautiverio en noviembre de 1978, hijo de una estudiante de medicina de entre 25 y 27 años de edad, detenida en dependencias de esa fuerza en Morón. Allí, Gómez se desempeñaba como integrante del grupo de tareas, portaba armas, manejaba documentación falsa y participaba de los "vuelos de la muerte". Había visto a la detenida y contó a la denunciante que luego del parto la habían matado. Un médico de la Aeronáutica confeccionó el falso certificado de nacimiento y el niño fue inscripto como hijo de Gómez y Jofré, nacido en domicilio.

Estos datos hacían presumir que podía tratarse del hijo de Patricia y José.

Mariana, la hija de Patricia y José, que trabaja en Abuelas en el área de Investigación, recibió una de estas denuncias, que precisaba dónde trabajaba el joven. De acuerdo a estas informaciones, el joven tenía dudas sobre su identidad. Corroborados los datos y situación por Abuelas, Mariana decidió acercarse al lugar de trabajo del joven para verlo. Una vez allí, pudo conversar brevemente con él, le contó su historia y le explicó el motivo de su visita, y lo invitó a concurrir a la casa de las Abuelas para despejar las dudas de ambos. Esa misma tarde, el joven se presentó en Abuelas y decidió sacarse sangre para realizar un estudio genético en el banco que la Asociación posee en Estados Unidos.

El 2 de junio de 2000, la Dra. Mary Claire King informó los resultados del análisis de ADN mitocondrial, que indicaban que el joven efectivamente es el hijo de Patricia y José.

De acuerdo a la investigación llevada a cabo por la institución, Gómez se desempeñaba en una base de inteligencia de la Fuerza Aérea, ubicada en la calle San Martín al 500 de Morón. La descripción de este lugar coincide con la que da Patricia en la ESMA del lugar en que ella y su compañero se hallaban detenidos. Gómez, en efecto, como lo indican las denuncias, actuó en la Fuerza Aérea como personal civil. El médico que firma la falsa constatación de nacimiento con la que Gómez inscribe al niño como su hijo, es el entonces Capitán de la Aeronáutica Pedro Alejandro Canela, Jefe del Servicio de Sanidad, MN 32626, con domicilio profesional en el Grupo I de Vigilancia Aérea, Ruta 200 Km 34, Merlo, Provincia de Buenos Aires. Certifica su firma el entonces Capitán Carlos Leónidas Solís, Jefe de División Central, con domicilio en el mismo lugar. Ambos fueron citados por la Justicia e incurrieron en un sinnúmero de vaguedades y contradicciones, por lo que fueron careados, sin que el careo aportara mayores precisiones.

Ambos reconocen como suyas las firmas de la constatación de nacimiento, pero ni siquiera logran "recordarse" el uno al otro.

En 1984 los familiares iniciaron una causa en la justicia caratulada TARLOVSKY DE ROISINBLIT, ROSA S/QUERELLA en el juzgado de la Dra. Servini de Cubria.

Esta es la primera vez que Abuelas de Plaza de Mayo encontramos un nieto nuestro en manos de personal de aeronáutica, esto es otra prueba irrefutable, tal como lo hemos venido diciendo desde siempre, que hubo un plan sistemático de apropiación de los hijos de nuestros hijos.

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