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Noticias · 31 de diciembre de 2019

Comisaría 5ta: “Los sobrevivientes son la pieza fundamental del Espacio”

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Hace poco más de un año abría al público la ex Comisaría 5ta y desde entonces constituye una referencia de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia en la ciudad de las diagonales.

A un año de haber abierto las puertas al público, el Espacio Memoria Comisaría 5ta de La Plata (EPM) realizó un encuentro con ex detenidos y familiares de víctimas de ese ex centro clandestino de detención con el objetivo de compartir las actividades que se vienen realizando para la construcción del espacio, en el que ellos y ellas son fundamentales.

La jornada, conducida por el responsable del equipo de EPM, el nieto restituido Leonardo Fossati, comenzó con un balance de trabajo de 2019. “Cerrar nuestro primer año de vida junto a los sobrevivientes fue sumamente emotivo, entendiendo que ellos, su presencia y su relato en este lugar son fundamentales. Son la piedra fundamental del Espacio”, reflexionó sobre el trabajo colectivo el nieto que nació en ese espacio de horror durante el cautiverio de su madre y recuperó su identidad en 2005.

En el marco de la sentencia del juicio “Circuito Camps”, en diciembre de 2012, el Poder Judicial ordenó al Ejecutivo la desafectación del lugar para que funcione un Espacio para la Memoria y Promoción de Derechos. La comisaría, por entonces, continuaba funcionando como tal. Recién en 2015 se logró la primera desafectación, que concluyó en 2018. Fue entonces que se decidió que la filial de Abuelas platense se mudara allí, por ser el organismo administrador del Espacio, y se confirmó el primer equipo de trabajo con los históricos colaboradores de la filial -Colleen Torre, Emanuel Lovelli, Mariana Boni y Daniel Bustamante (miembros de Abuelas y el EPM)-, más otras trabajadoras provenientes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires: Eleonora Gottlieb, Victoria Cariac, Julia Araneta, Laura Mattarollo y Soledad Rodriguez Sabater (miembros del equipo del EPM), Gabriela Ponthot y Sabrina Montoya (miembros del equipo de acompañamiento a víctimas del terrorismo de Estado y del EPM).

El relato sobre lo ocurrido en este centro clandestino durante la dictadura se fue construyendo a partir de entrevistas a los sobrevivientes y sus familiares: “Los testimonios nos dieron la posibilidad de conocer su funcionamiento, de buscar a muchos compañeros y compañeras, y también nos dieron la posibilidad a muchos de los que nacimos en estos infiernos, que gracias a esos testimonios, las Abuelas de Plaza de Mayo nos buscaran y restituyeron la identidad”, dijo Leonardo Fossati en la apertura del encuentro y recordó que en esa comisaría se dieron los nacimientos de dos bebes, el de él y el de Ana Libertad Baratti de la Cuadra, también restituida. Además de la permanencia de niños como Sabino Abdala y María Eugenia Gatica Caracoche que llegaron a ese lugar luego del secuestro de sus padres de Sabino.

Soledad Rodríguez Sabater, integrante del equipo de investigación del EPM, explicó: “Uno de los proyecto troncales del EPM es el del archivo. Un archivo propio que lo pensamos y lo construimos a partir de las entrevistas que producimos desde el EPM y que las realizamos junto a ustedes”. Y destacó: “Muchos se animaron este año por eso avanzamos mucho pero esperamos avanzar más el año próximo”.

Claudio Favero, sobreviviente de la Comisaría 5ta, confesó lo que el Espacio implica para él: “Siento que esto es un triunfo. Que nosotros estemos acá, en este lugar que es de nuestros compañeros y están presentes”. La palabra de cada sobreviviente confirma que la tarea del equipo va por buena senda. “También tengo ganas de hablar de ellos (el equipo de trabajo), porque son valiosísimos, porque todo lo que hacen con tanto profesionalismo pero también cariño, es increíble lo que abren y lo que aportan”, destacó.

Los testimonios de los familiares confirmaron el valor de la construcción de la memoria colectiva: “Mi hermano estuvo secuestrado acá. Me costó mucho venir cuando me llamaron y me tuvieron mucha paciencia, porque estuve casi dos horas hablando. Es una situación dura saber dónde habían estado mi hermano y mi cuñada, pero realmente acompañaron conteniendo”, contó Gabriel Ciancio. Alicia Minni estuvo detenida cien días en la seccional: “Entré con mucho miedo el año pasado cuando me llamaron por primera vez, creo que éramos cinco o seis sobrevivientes. Pero me encontré con un grupo hermoso. Y ahora, con Claudia (Favero) somos un poco permanentes, venimos a todas las actividades y le encontramos el sentido al lugar”.

Las palabras de los sobrevivientes y familiares resultan reparadora para ellos y también para quienes trabajan día a día en el Espacio: “Este encuentro tenía que ver con esto. Reafirmar el compromiso de muchos que ya participan y dar a conocer el trabajo a muchos otros familiares de detenidos desaparecidos que pasaron por acá y todavía no habían venido. Fue dar a conocer el proyecto, las actividades que desarrollamos durante este primer año, y contar hacia dónde apuntamos. En esa línea tuvimos devoluciones verdaderamente increíbles y reparadoras”, reflexionó Leonardo. 

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