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Noticias · 08 de junio de 2022

Cocina por la Identidad

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Tres de los cocineros más reconocidos del país visitaron la casa de Abuelas, compartieron risas y emociones, y se comprometieron a seguir ayudándonos en nuestra lucha.

La comisión directiva de Abuelas de Plaza de Mayo recibió a los cocineros Lele Cristóbal, Juan Braceli y Juanito Ferrara, quienes, durante la pandemia, en 2020, se habían sumado a la campaña “La Receta de la Abuela”, junto a Narda Lepes y Christophe Krywonis, para difundir la búsqueda de los casi 300 nietos y nietas que faltan.

Fue un encuentro para agradecerles el compromiso con Abuelas y pensar nuevas estrategias. Buscarita Roa, la Abuela chilena, hizo las veces de anfitriona, acompañada por los nietos Manuel Gonçalves, Leonardo Fossati, Guillermo Amarilla Molfino y Miguel Santucho, y el secretario de la institución, Abel Madariaga.

El primero en llegar a la sede de Virrey Cevallos, en el barrio porteño de Monserrat, fue Lele, con su pareja Cecilia Ergueta. Buscarita aún estaba terminando de freír las sopaipillas al estilo chileno para los invitados. Lele y Cecilia fueron directo a la cocina para ver cómo preparaba esas tortas fritas con zapallo y un par de secretos que no pudieron sonsacarle. En ese momento Juan Ferrara se sumó al cónclave gastronómico, mientras, en la sala de reuniones, la Abuela Sonia Torres se conectaba desde Córdoba vía zoom. Narda Lepes no pudo llegar por un problema personal y Christophe se encontraba de viaje, para ambos ya habrá otro encuentro presencial.

La Receta de la Abuela fue una campaña pensada con la Abuelas que no han encontrado a sus nietos y nietas. Ellas compartieron sus recetas favoritas a estos cinco cocineros, para que ellos los interpretaran y subieran el registro a sus redes sociales. Así, Christophe hizo el pollo al vino blanco de la Abuela Ledda; Narda el estofado de Luisa Barahona; Juanito las empanadas tucumanas de María Ángela Lescano; Juan la torta de ricota de Nélida Navajas, y Lele la tortilla de papas de Sonia Torres.

Cuando llegó Juan Braceli, todo el grupo fue a la sala con los nietos y Sonia desde la pantalla. “Lele”, lo llamó Sonia al verlo entrar, “te hablo a vos porque sos el que más conozco, porque hiciste esa tortilla escandalosa, la más espectacular del mundo”, bromeó, feliz de conocerlo, al menos de manera virtual. Y Lele recordó que “su truco era que batía las claras adentro”.

Entre anécdotas y rememoración, el nieto Leonardo Fossati contó lo importante que fue la comida para empezar a vincularse con su familia y para identificarse. Fue en la primera cena con su tía paterna que supo que su mamá, como él, odiaba la remolacha. Emocionado, Juanito tomó la palabra: “Estar acá, con las Abuelas, con los nietos, en esta casa, con el pañuelo blanco. Con Juan hemos ido a millones de marchas y militamos por las Abuelas, por la memoria, por la justicia, con todo ese amor y coraje, así que estamos con ustedes, para todo lo que necesiten, siempre”, dijo y agradeció la convocatoria. Manuel Goncalves describió la implicancia de estas colaboraciones: “Siempre que encontramos a alguien los que están alrededor se asombran, porque en definitiva es un amigo, es una pareja, es alguien que conocés del laburo, están entre nosotros, por eso es tan difícil encontrarlos”.

Después vino la entrega de pañuelos, los abrazos y más agradecimientos. Y Sonia volvió a llamar a su cocinero estrella: “Lele, ¿en qué lugar vas a poner el pañuelo de Abuelas?”, le preguntó, y Lele, desprevenido, contestó: “No sé, sabés que cuando me lo dieron estaba pensando si en mi casa, si lo voy a poner en el restaurant, o se lo voy a regalar a alguien que lo necesite para dar el paso. Alguien que tiene alguna duda y a lo mejor lo ayuda a venir”, expresó.

La Abuela Buscarita contó que ella ya encontró a su nieta: “Pero quiero seguir hasta encontrar a todos. Sabemos que no va a ser tan fácil, seguramente no voy a estar cuando aparezca el último, por eso quiero agradecerles por todo esto”, afirmó. Antes de la despedida, Abuela y nietos entregaron a los cocineros un delantal con el logo de Abuelas y la inscripción “Cocina por la identidad”, puntapié inicial de una nueva campaña para sumar a otros y otras trabajadoras de la cocina, y así seguir contribuyendo a la búsqueda de las Abuelas y sus familias. La cocina y la comida como vehículo, algo que conforma nuestra identidad, con las recetas que heredamos, las comidas que probamos, los platos que incorporamos.

“Ustedes pueden ayudarnos a encontrar a los nietos, porque nunca sabemos a quién escucha ese que va a llegar acá”, remarcó Manuel y agregó: “Ustedes lo entendieron desde el momento que dijeron que sí, pero sepan que cada vez que le den lugar a este mensaje es la posibilidad de que ese nieto o nieta que no encontramos, se acerque, o de que esa persona que sabe algo, lo diga, porque muchos de los nietos que encontramos se animaron porque otros se animaron a contarlo”. Cruzar el cerco, llegar a otros públicos, eso es lo que se busca con la nueva convocatoria.

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