Prensa

Noticias · 19 de octubre de 2021

"Aún no sabemos nada de su hijo o hija"

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Gabriela Carriquiriborde y su compañero Jorge Repetur fueron secuestrados en 1976, ella embarazada. El hijo o hija de ambos nació en diciembre de ese año en el Pozo de Banfield. Martín, hermano de Gabriela, declaró en el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos allí.

Martín Carriquiriborde, sobreviviente de la dictadura, declaró por el caso de su hermana Gabriela Carriquiriborde y su yerno Jorge Orlando Repetur, ambos desaparecidos. Gabriela además estaba embarazada al momento de secuestro, por lo cual Martín todavía busca a su sobrino o sobrina nacido en cautiverio en el Pozo de Banfield en diciembre de 1976.

Militantes de Montoneros, Gaby y Jorge fueron secuestrados el 30 de septiembre de 1976 en su domicilio de la ciudad de La Plata, ella embarazada de seis meses. “La casa estaba quedó muy destrozada por el operativo”, contó Martín. Por testimonios de sobrevivientes pudo su hermana saberse que estuvo detenida en el centro clandestino Pozo de Arana y luego en el Pozo de Banfield.

“Tenía fecha para el 19 de enero de 1977. Mi hermana estuvo en Pozo de Banfield junto a otras mujeres embarazadas y la mantuvieron con vida hasta que nació el bebé. Hay un testigo que afirma que nació a fines del 76 y luego de esa fecha de mi hermana no hay más testimonios. Aún no sabemos nada de su hijo o hija y siempre estamos expectantes de poder encontrarlo”, dijo Martín.

“Gabriela tenía 20 años, estudiaba Psicología y trabajaba en la Junta Electoral de La Plata. Jorge era unos ocho años mayor y trabajaba como médico en un hospital haciendo guardias”, precisó Martín, quien también recordó la persecución que venía padeciendo su familia: “Mi esposa y yo estábamos en lo de una prima y su pareja, que era de la JP, estaban haciendo una pintada, escuchamos tiros, y minutos después llegó la policía y destruyó el departamento. Mi prima y su pareja se exiliaron después de eso. Otra tía y su hermano menor estuvieron secuestrados casi 90 días en La Plata, pero fueron liberados. Otros primos fueron detenidos y liberados a los dos o tres días. Gran parte de mi familia se fue a vivir a Villa Gesell. Mi esposa y yo nos fuimos al oeste del Gran Buenos Aires y no volvimos a La Plata. Poco después nos fuimos de la Argentina”.

Martín vio a su hermana por última vez en septiembre de 1976 en casa de su madre, semanas antes del secuestro. Otra amiga que militaba con ella en la Facultad de Piscología la vio por esos días y le contó que “ya estaba con bastante panza”. Otra amiga la vio el 21 de septiembre, día de su cumpleaños, y le llevó ropa para su futuro bebé.

“Luego de la desaparición, mi mamá y mi tía hicieron las gestiones para buscar a Gaby y Jorge. Mi padre estaba muy enfermo y no tenía movilidad. Por eso mi tía acompañó siempre a mi mamá. Hábeas corpus, cartas a Ministerio del Interior, a unidades del Ejército, y la respuesta era que no sabían nada”, relató Martín. “Cuando me fui primero a Brasil y luego a Suecia participé de una comisión de familiares y fuimos a Ginebra, Suiza, a pedir por nuestros familiares. Yo me exilié en 1978 en Suecia y, en agosto de ese año, un grupo de Amnesty de Noruega tomó el caso de mi hermana y Jorge y pedían a la gente que escribiera cartas al Gobierno argentino reclamando por su aparición”, agregó.

Tanto Martín como su madre y otros primos dieron su muestra de sangre para el Banco Nacional de Datos Genéticos para poder identificar al hijo o hija de Gaby y Jorge. También lo hicieron en el Equipo Argentino de Antropología Forense para, llegado el caso, identificar sus restos, pero hasta ahora ninguno ha aparecido.

Martín evocó con cariño a su hermana menor, su única hermana. “Antes trabajó en IOMA (la obra social de la Provincia de Buenos Aires), y por eso el año pasado le pusieron su nombre a un nuevo hospital. Fue muy impactante”, dijo. “Lamento no haber podido compartir más vida con ella. Era traviesa, tenía cejas de diablito, era muy querida y divertida. Tenía un alma inquieta y era muy bonita”, afirmó.

El juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y Brigada de Lanús sigue en etapa de declaraciones testimoniales y se puede seguir por el canal de YouTube de La Retaguardia. 

Seguir Leyendo