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Noticias · 10 de mayo de 2022

“Así como destrozaron mi familia, destrozaron miles”

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Clara Petrakos, quien busca a su hermana nacida durante el cautiverio de su madre en Pozo de Banfield, brindó su testimonio ante el Tribunal oral Federal N° 1 de La Plata. También declaró su tía, Alejandra Castellini.

En una nueva audiencia del juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y Brigada de Lanús, declararon Clara Petrakos, quien busca una hermana nacida en cautiverio y su tía Alejandra Castelllini, hermana de María Eloísa, desaparecida el 11 de noviembre de 1976, embarazada de entre tres y cuatro meses. También prestaron testimonio José Eduardo Moreno, secuestrado con su padre, Antonio, el 14 de septiembre de 1977; y Mónica Streger, hermana de Silvia y cuñada de Rodolfo Torres, desaparecidos el 5 de septiembre de 1977, quienes fueron vistos por última vez en Brigada de Quilmes.

María Alejandra Castellini relató el secuestro de su hermana. “El jueves 11 de noviembre de 1976 al mediodía fue secuestrada a la salida del jardín donde ejercía como profesora de música. Yo estaba con mi papá y mi sobrina en nuestro departamento de Capital Federal. Nos llamó mi mamá y nos avisó que se la habían llevado a mi hermana. Cerca de las siete de la tarde llegó una patota, con ella, y estuvieron ahí hasta las tres de la mañana. Robaron todo lo que se podía y lo más duro es que mi hermana estaba embarazada y había sido muy torturada. Estaba esposada, prácticamente no podía hablar”, dijo.

“No pude vivir más en ese departamento, no pude estudiar más presencialmente ese año, en algún momento me fui a Brasil, y a Clarita que tenía nueve meses la llevé a Las Heras, hasta que su papá llamó y se la entregué en una plaza en Buenos Aires. Mi mamá entró en un proceso de anorexia y en el año 1979 tanto ella como mi padre fallecieron en un incendio. Mi hermano en 1981 en un accidente de auto. Algo que fue sumamente traumático fue no saber nada del embarazo de mi hermana ni del parto. En 1983 me fui a vivir a Salta pero ahí fueron los contactos con Adriana Calvo que estuvo en Pozo de Banfield y ella nos dijo que había dado a luz y la había llamado Victoria. Por otra sobreviviente nos enteramos que antes estuvo en el centro clandestino Puente 12. Siempre pienso que la nuestra ha sido una historia mutilada. En cinco años perdimos a cuatro integrantes de la familia. Y tener una sobrina que no sabemos dónde está es muy complicado”, concluyó.

Tanto Eloísa como Constantino formaban parte del PRT. “Los secuestraron porque militaban por una sociedad más justa, por el derecho de todos a una vida digna”, afirmó a su turno Clara Petrakos, cuyo exhaustivo testimonio repasó la operatoria de los centros clandestinos, los itinerarios de las embarazadas desaparecidas de Pozo de Banfield, los alcances de la práctica de la apropiación –que incluía la venta de bebés–, el papel del médico policial Jorge Antonio Bergés y la partera Juana Franicevich, y cómo fue su propia vida desde el secuestro de su mamá. “A veces tocaban el timbre en casa y yo salía corriendo esperando que iba a ser mi papá”, contó.

“Desde el primer momento mi familia buscó, siempre buscamos, ¿pero la justicia?”, se preguntó, en referencia a las dilaciones en las causas vinculadas a la dictadura y, en particular, a la búsqueda de su hermana. Al cierre de su declaración, leyó los nombres de todas las personas detenidas desaparecidas en Puente 12 y Pozo de Banfield y mostró ante el tribunal la única foto familiar que tiene. “Esto es lo que destruyeron, lo que me quitaron. Así como destrozaron mi familia, destrozaron miles. Hay una responsabilidad que el Estado debe asumir para que esto no vuelva a suceder jamás”, remarcó.

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